Take off, despegar de un vuelo, un avión rumbo a… ¿Qué implica take off si hablamos de carrera?
En el ámbito de los Recursos Humanos, la carrera suele definirse como el camino que una persona recorre dentro de una organización, contemplando los intereses de ambas partes, en una relación ganar–ganar. Esta definición sigue siendo válida.
Sin embargo, hoy resulta necesario ampliarla. La carrera puede desarrollarse dentro de una organización, en un emprendimiento propio o a través de un trabajo independiente. Puede tomar formas diversas, con recorridos más o menos estructurados, más o menos previsibles.
En todos los casos, implica algo en común: un camino. Ahora bien, si pensamos la carrera como un camino, la idea de despegar introduce una dimensión diferente. No se trata solo de avanzar.Se trata de iniciar un movimiento diferente, un cambio, que permita despegar.
Un avión no despega por casualidad. Antes del take off hay preparación. Hay condiciones que deben darse. Hay una decisión. Y hay un rumbo.
En la carrera profesional ocurre algo similar.
El crecimiento no siempre es una consecuencia automática del paso del tiempo. Requieredecisión, actuar.
Despegar en la carrera no significa necesariamente cambiar de trabajo, asumir un nuevo rol o iniciar un proyecto. Puede implicar algo más profundo: definir en qué dirección se quiere crecer.
Las organizaciones tienen una visión. Las personas también. A veces está claramente formulada.Otras veces, no. Sin embargo, aun cuando no se la haya expresado de manera explícita, cada persona tiene una idea —más o menos definida— de lo que desea para su vida.
El take off en la carrera comienza cuando esa visión empieza a tomar forma. Cuando deja de ser algo implícito y se transforma en una referencia. A partir de allí, el recorrido cambia. Las decisiones dejan de ser aisladas. Empiezan a tener dirección. No todas las carreras despegan de la misma manera. Algunas lo hacen con claridad. Otras, de forma gradual. Algunas siguen trayectorias organizacionales. Otras se construyen fuera de ellas.
Lo importante no es el formato. Es la coherencia.
Despegar en la carrera no es moverse más rápido. Es moverse con sentido.
Esto no implica tener todas las respuestas. Implica, al menos, comenzar a formular las preguntas correctas:
• ¿hacia dónde quiero ir?
• ¿qué tipo de desarrollo busco?
• ¿qué decisiones me acercan a esa dirección?
A partir de ese momento, incluso las decisiones más pequeñas adquieren otro significado.
Porque ya no se evalúan solo por lo inmediato. Se analizan en función del rumbo. El take off no es un evento único. Es un proceso. Un momento que se repite cada vez que una persona redefine su dirección. En este sentido, la carrera no es solo el camino que se recorre. Es la forma en que se elige recorrerlo.
Despegar, entonces, no es solo avanzar.
Es comenzar a construir, de manera consciente, el propio recorrido que, quizá, incluya varios take off.